domingo, 18 de agosto de 2013

La nueva moneda de $20



Distinción al Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos


En días pasados se puso en circulación una nueva moneda de $20, conmemorativa del Centenario de la creación del Ejército Mexicano, la acuñación y ajustes técnicos estuvieron a cargo de la Casa de Moneda de México y el diseño le correspondió crearlo a la Secretaria de la Defensa Nacional. Su acuñación fue de 4,956,000 piezas según cifras del Banco de México.

En el Anverso se observa el Escudo Nacional Mexicano con la leyenda “Estados Unidos Mexicanos”, como es común al resto de las monedas del actual cono monetario.

En el Reverso de la moneda, al centro se observa de forma estilizada las leyendas “100 Años del Ejército Mexicano” (parte superior) y “100 años de LEALTAD” (inferior), entre dos semicírculos entrelazados; un busto sin rostro portando un casco militar, orientado hacia el lado derecho con las fechas 1913- 2013 a ambos lados; en al anillo perimetral la denominación con letra “VEINTE PESOS”, en los campos izquierdo y derecho, la fecha “2013” y la Ceca “Mo” respectivamente, y en el exérgo la denominación con números “$20”; la gráfila resulta ser un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados  a ver, siendo para esta pieza formas semicirculares (orlas) inclinadas en forma continua hacia la derecha.

Sin duda el diseño es sencillo y a muchos les ha dejado con la sensación de que pudo haber sido algo más “representativo” de la institución a la que se alude, quizá algo más “Bélico”.

Sin embargo, creo justo apuntar que una de las características principales del Ejército Mexicano, y por la que más se le respeta, es que siempre ha estado en contacto con la población civil en momentos de suprema necesidad;  las actividades de Labor Social y el Plan DN-III-E, son sus principales frentes.

¿Quién no ha visto alguna vez a los Soldados en su comunidad?

Cuando no están realizando labores de reforestación, están restaurando una escuela, o dando alimentos en una cocina comunitaria; se encuentran apoyando a la gente que ha sufrido y perdido todo por causa de una inundación, un sismo, un incendio, Etc.

Es un Ejército emanado del pueblo y para el pueblo.

Si bien es cierto que puede haber malos elementos, (a los cuales las consecuencias de sus malas decisiones y la historia les juzgarán) en mi opinión, éstos no son suficientes para desestimar la reputación y valentía del resto (los cuales son mayoría), y la mayoría, creo también, está representada por este diseño del Soldado sin rostro;  indistintamente hombre o mujer, de arma o de servicio, independientemente de su jerarquía, General o Soldado, han puesto SU ESFUERZO Y CORAZÓN al servicio de la patria.


Cabe mencionar que el diseño corresponde al emblema que celebra el Centenario de la creación de dicha institución y que además de poder verlos acuñado en estas monedas, también podemos verlo en los medios de comunicación.


En hora buena, ¡Una pieza más para la colección!, que sin duda, a muchos les hará introducirse en la historia del Ejército o en la Revolución Mexicana. 


Les dejo, para leer, “LA PLEGARIA DEL SOLDADO”


¡¡¡SEMPER FIDELIS!!!

Saludos y hasta la próxima entrada.



¡Soy soldado!
 
Porque en mi pecho se anidan,
el amor a la patria,
la veneración a sus héroes ,
y el respeto a la ley.

¡Soy soldado!

Porque la disciplina es mi norma,
el valor mi gran anhelo,
el honor mi firme causa,
Y el deseo de servirle a mi país,
la meta de mi vida.

¡Soy soldado¡

Porque a mi cuerpo lo impulsan,
a voluntad de luchar,
el ansia de la victoria,
y una sed insaciable,
de saborear el triunfo,
 y paladear la gloria.

¡Soy soldado!
Porque me siento orgulloso,
del uniforme que porto,
de las insignias que me honran,
y de la bandera que guardo.

¡Soy soldado¡
Porque me encuentro sujeto,
por lazos indisolubles,
de fraternal hermandad,
con todos mis camaradas.

 ¡Soy soldado!
Porque estando en el activo,
mi vida es de la nación,
mi familia es el ejército,
y mi hogar es el cuartel.


Y aun cuando deje la tropa,

¡Seguiré siendo soldado!

Porque siempre que yo escuche,
la música inconfundible ,
y las vibrantes estrofas de nuestro himno nacional,
o me encuentre de civil al frente de la bandera,
recordaré mi saludo,
me descubriré en el acto,
y en la posición de firmes,
Se humedecerán mis ojos.

Y aun cuando deje la tropa

¡Seguiré siendo soldado!

Porque siempre que perciba el batir de los tambores,
y el toque de las cornetas o el trinar de los clarines,
con el rodar de las piezas y el trotar de los caballos,
desearé salir tras ellos al lugar donde marchan.
Y aun cuando deje la tropa

¡Seguiré siendo soldado!

Porque siempre que la patria lo llegara a requerir,
estaría sin vacilar con las armas en la mano,
junto con mis camaradas en la línea de combate.

Y aun cuando deje la tropa

¡MORIRÉ SIENDO SOLDADO!

Porque ya en mi testamento he dejado establecido,
que me lleven a la tumba con mi uniforme de campaña,
y como regio sudario,
para el eterno descanso de mis humildes despojos,
que utilicen los colores de la gloriosa bandera,
que siempre encauso mi vida.”

martes, 18 de junio de 2013

EL ORO NOVOHISPANO


En esta ocasión quiero compartir una pequeña reseña, acerca de la conferencia que nos brindó el Dr. Eduardo Flores Clair, titulada “La importancia de la producción del Oro Novohispano” el pasado lunes 10 de Junio del 2013.
 

El Dr. Flores Clair, comienza su participación en la Asamblea 713 comentando que, la mayoría de los investigadores le han dado más importancia al estudio de la plata, no así, al oro.
Continúa su ponencia, haciendo una comparación de las creencias, que, sobre el oro, se tenían en grandes civilizaciones como la China, la Egipcia, y la Mexica, mencionando que va más allá del sentido monetario, circundando en el sentido religioso y mágico:

En la cultura China, se resalta el color del metal precioso, representando a: “La Raza Amarilla”, mediante el rio amarillo, el dragón amarillo, y la brillantez de su cultura; Por otro lado, representa la claridad y la nobleza, la alegría y la prosperidad, así como también la legitimidad del poder sagrado y los buenos sentimientos.

En la cultura Egipcia el oro era considerado como “la carne de los dioses”, “piel hecha de oro” manifestada en la misma riqueza de los Faraones.

En Mesoamérica, dentro de la cultura Mexica, al orfebre, por su extraordinaria habilidad, se le considera como una especie de “partero”; Menciona el Dr. el culto al sol, y que éste, al ser tomado como signo de poder económico y político, comparado  con el oro, (por su color) era considerado afín; También al oro se le relacionaba con lo masculino, a diferencia de la plata, considerada para lo femenino; El Dr. Flores, nos comenta que, a diferencia de los egipcios, para la cultura mexica, el oro era considerado como, la excrecencia de los dioses.

Nos menciona que las piezas prehispánicas más importantes de oro, han sido encontradas en Monte Albán, (hoy Estado de Oaxaca) lo cual no supone que no hubiera otras, comenta que los cronistas mencionan muchas más. Se menciona que, a partir de los documentos encontrados, se ha podido saber acerca los tributos que los encomenderos hacían pagar a los indígenas, como son, laminillas, canutillos rellenos de polvo de oro, Etc. (menciona que en el Museo de Antropología e Historia, hasta hace poco tiempo, había canutillos).

También nos compartió el siguiente extracto del libro titulado “Quilatador de oro, plata y piedras” de Iván de Arphe y Villafañe, autor muy importante sobre los metales:

“El oro es el más subido y estimado metal que nace en la tierra,

y tan libre de toda corrupción, que ningún elemento (ni el tiempo) lo corrompe.

Ni comiéndose es ponzoñoso, como otros metales,

 antes para muchas enfermedades es medicina.

Y entre otras virtudes tiene una en particular,

que conforta la flaqueza del corazón y engendra alegría,

quita la melancolía, limpia las nubes de los ojos y su quemadura no alza ampolla.”

 
A propósito de esto último,  menciona que, los indígenas creían que los españoles estaban enfermos y que la única manera de curarlos, era a través de los metales preciosos.


Haciendo a un lado el pensamiento mágico-religioso, continua su ponencia con datos históricos.
 

Según Santiago Ramírez, un Ingeniero muy importante del siglo XIX, Había tres formas principales de encontrar el preciado metal: Los placeres, (que era en los lechos de los ríos), las Betas y los Criaderos de contacto.

Nos muestra una imagen, de una mina en Zacatecas del siglo XIII, y nos describe el proceso que seguía la extracción del metal. Así mismo nos comenta acerca de las dos principales fuentes de oro en México: “El oro” en Tlalpujahua, Estado de México, y “La Cieneguilla” en el Estado de Sonora en este lugar, aproximadamente unos 70 años antes de la llamada “fiebre del oro” en San Francisco, se encontraron importantes sitios de metales argentíferos, pero, principalmente áureos.

Como dato curioso, nos comenta que en 1770, el Rey se enteró de que, un señor de nombre Julián Arriaga, de Mocorito Sinaloa, halló una grano de oro de aproximadamente cuatro marcos (1 Kg Aprox.) y que se lo pidió, a través del Virrey, para su gabinete de curiosidades; y que el Sr. Julián, para quedar bien con el Rey, se lo regaló. Al enterarse de esto, Dn. Manuel de Aldaco (comerciante muy importante de la época) da a conocer que, él, tenía uno más grande, de 16 marcos (4 Kg Aprox.) Este dato curioso, arroja que quizás, estos, sean los granos más grandes de oro, encontrados en la historia.
 

Otro dato, fue el de la transportación de los metales ya acuñados, pues, resultaba más barato transportar oro, a diferencia de la plata, ya que, una mula podía caminar 35 a 40 Kms. Y su recorrido era de 10 a 12 días dependiendo de su destino y podía llevar en su lomo, dos cajas con un peso de 13 arrobas (aproximadamente 150 kilos cada una), con las monedas perfectamente contadas y acomodadas dentro de talegos de piel, lo cual, en el caso de la plata, daba la cantidad de $5,144.34; contra $78,036.73 en moneda de oro.

El Dr. Clair explico la ruta del dinero (Plata y oro) hacia España como sigue: De Los Reales mineros se mandaban barras, que pasaban a La casa de Moneda para ser acuñadas, donde se separaban los impuestos que se le pagaban al rey, y de éstas, se regresaba una parte (a los Reales) para pagar los sueldos y demás gastos de las minas; de ahí a Sevilla o Cádiz, vía Veracruz, luego a Madrid donde se enviaba hacia Barcelona o Amberes; de Barcelona a Génova, (para pagar los créditos, a los banqueros que le prestaban al Rey) y al igual que Amberes, de Génova salía hacia Oriente pues las mercancías generalmente se adquirían en aquel lugar. Otra de las rutas importantes era la que se establecía por Acapulco, a través de la Nao China y vía Filipinas, por esta ruta pasaba principalmente plata, que, circulaba después, resellada, hacia ambos lados de los circuitos, motivo por el cual se le conoce como la primera Globalización de Mundo, ya que logro unirse al comercio de americanos, europeos, africanos y asiáticos, pues el intercambio de productos era dinámico.

El Dr. Flores Clair, nos ofrece datos sobre la ACUÑACIÓN de oro, Vs. La de plata, (que no es lo mismo que producción) la cual era por demás superior al primero, en una relación de 18 a 1: En 1733 la amonedación de oro era MUY inferior a los $5, 000,000, mientras que la de plata rondaba los $10, 000,000. Para 1773 estas cifras tuvieron un aumento (cada una a su ritmo), pero ni aun con este aumento, el oro superaría los $5, 000,000 mientras que la plata se elevaría a cerca de $20, 000,000.
 

Para 1810 ambas producciones tendrían una baja, pero la más notoria sería la de la plata, que caería a menos de $10, 000,000
Sin embargo, nos dice, haciendo un análisis de los datos sobre el oro se encuentra que hay un promedio anual de $800,000 acuñados, durante el periodo de 1777 a 1822, lo que pone al negocio del oro, como uno de los mejores del país, solo por debajo de la grana “cochinilla” o el tabaco, generando muy buenas utilidades.

Viendo la geografía de los principales productores de ORO PURO, de 1800 a 1816, le llama la atención la producción de oro en Guanajuato “La Valenciana” pues se sabe que ese lugar era principalmente platero, pero se justifica, si se considera que por lo general venían  juntos (oro y plata). De ahí “El Rosario” en Sinaloa, que acumulaba a toda la minería norteña, luego, en menor medida, a Chihuahua, Zacatecas y Durango respectivamente.

Sobre acuñación y exportación, nos comenta que, hasta 1776 (según Antonio García-Baquero) casi la totalidad de oro que se acuñaba, se exportaba, pero que a partir de 1777 esta tendencia cambió, acuñándose y exportándose, menor cantidad del moneda áurea, por lo que la pregunta es: ¿Dónde quedo todo ese oro producido, (según la tendencia) si la acuñación y exportación habían disminuido?

La explicación que nos ofrece es que, esa producción se destinó para otros usos, como el arte en general, destacándose, por supuesto, el sacro. (Esculturas, retablos, atriles, marcos, cáliz, crucifijos, atuendos y vestuarios con bordados de oro)

Durante el periodo Borbónico como consecuencia de las “devaluaciones” en el contenido de los metales (Ley), se ordena que la moneda conocida como COLUMNARIA sea retirada de circulación, hecho que tardaría más de 30 años en completarse, pues la gente sabía que al entregar su dinero, les sería entregado otro con menor valor.
 

Durante el periodo colonial el oro también tenía otros usos “sociales”, por lo que se conocen otros objetos de, ó que, contenían alguna cantidad del metal, como son:

Anillos, anteojos, aretes, gargantillas, botones, brazaletes, broqueles, cabestrillos, cadenas, campanillas, casquillos de bastones, cigarreras, cintillos, cruces de pecho, cuenta hilos, dedales, fajas, hebillas, jeringas, llaves, mancuernas, manijas, medallas, pinzas, plumas, relicarios, relojes, rosarios, veneras, etc. etc. Sin embargo muchos de estos objetos “civiles”, han ido (y siguen) transformándose a través del tiempo mediante la fundición; Durante la guerra, esta práctica se extendió a las monedas, ya que, la corona cerraría las fronteras y no permitiría la salida de dinero.

 En fin, entre otros datos de actualidad, acerca del codiciado metal, el Dr. Eduardo Flores Clair, culmina su presentación sobre “La importancia de la producción del oro Novohispano”. Por lo que hasta aquí dejo la breve reseña, esperando que sea de utilidad a los interesados en el conocimiento y estudio de la Numismática, haciendo, como siempreJ, una atenta invitación, a que se  pongan en contacto con la Sociedad Numismática de México A.C. o con la sociedad o grupo de estudios numismáticos que tengan más cercana a su lugar de residencia, para aprender más sobre la materia.

Hasta el siguiente: Amín Tejas.
 
 

miércoles, 12 de junio de 2013

UNA BONITA HISTORIA


Hace algunos días, anduve “vagando” por algunas calles de la ciudad, suelo detenerme en donde veo artículos relacionados con la Numismática y la Notafília, (y con el coleccionismo entomológico, pues también me agrada); voy caminando sin rumbo aparente, y hasta podría decirse de mí, que soy una especie de “caminante errante”, ¡ja, ja!, sin embargo, la verdad es que aprovecho el tiempo (que llega a sobrarme) cuando me dirijo hacia algún lugar en particular.

Estas caminatas son muy enriquecedoras, en ocasiones me he topado con exóticas pinturas e interesantes antigüedades, colecciones de muñecas de porcelana y soldaditos de plomo pintados a mano, Etc. Etc. Etc. Algunas de las cosas que más me han llamado la atención, son una colección de tableros de ajedrez, (unos 50) de diversas temáticas así como de materiales de que estaban hechos, uno de los más interesantes de esa colección, tenía el tablero hecho con incrustaciones de obsidiana y algo que parecía ser cuarzo rosado; las piezas estaban representadas por Romanos Vs Galos, fabricados y pintados al parecer a mano, todo un trabajo artesanal digno de conservarse, y jugarse  –eso sí, para no maltratarlo- en alguna ocasión especialísima.

En esta ocasión, me encontré con una librería anticuaria, con una cantidad de libros, bastante interesantes, entre ellos, uno de Historia de México en idioma Galo, de inicios del siglo pasado; Lo impactante de este ejemplar, es que tiene un tamaño espectacular de cerca de un metro de alto, por unos 50 centímetros de ancho, eso sí, andará rondando las 250 páginas, muchas de ellas ilustradas con litografías de plancha muy buenas. Así mismo observe, un ejemplar del libro “CARTAS DE INDIAS” de 1980, editado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, limitado a 1000 copias, que, tampoco se queda atrás en el tamaño y volumen, 40 x 50 x 10 aproximadamente,  más de 500 páginas con transcripciones facsimilares de cartas que entre otras, muchos frailes enviaban al rey de España en turno, como por ejemplo: Fray Toribio de Benavente “Motolinia” informando de las necesidades de “materiales”, que eran necesarios para evangelizar a nuevas almas y llevarlos a los pies de cristo (personaje que por cierto pretendía limitarse a, obligarlos a bautizarse, confesar y comulgar. 1)
 

En fin, lo que realmente les quiero compartir es acerca de otro libro que ahí me encontré: (y que por supuesto adquirí) “HISTORIA DEL PAPEL MONEDA EN MÉXICO”, de José Antonio Bátiz Vázquez; editado por editorial Salvat y apoyado por el  Fomento Cultural Banamex  en 1984;  Pieza bastante elegante en su diseño, con bastante información acerca de los personajes, alegorías, monumentos, palacios de Gobierno, Etc., que aparecen en los billetes mexicanos; muy bien ilustrado, pues para la época, la calidad fotográfica de las imágenes, se aprecia muy bien.
 

¿A que voy?, Recientemente (a través de FB) me han preguntado acerca de los beneficios de pertenecer a la Sociedad Numismática de México, e inclusive, me han hecho comentarios suponiendo que la sociedad, ¡¡no existe!!   J  Bueno… cada quien.
 

Lo anterior acerca del libro de papel moneda, remata con un beneficio, indirecto, de ser socio de la mencionada, pues resulta que, el autor del libro, también lo es.  
 

Después de adquirir tan preciada pieza, alguien me sugirió que sería genial tenerlo firmado por su autor, así que, ni tardo ni perezoso y sin ser pretensioso, obtuve de Dn. José Antonio Bátiz V. dedicatoria de su obra, quien muy amablemente aceptó hacerla.
 

Así que, ahí dejo una razón más, para acercarse a la Sociedad Numismática de México A. C.

Por supuesto que espero comentarios, y espero que sirvan para construir un buen debate acerca del tema.

Saludos.  J. Amín Tejas.

 
1.- López Gallo, Manuel. Economía y Política en la Historia de México; Ediciones Solidaridad, 1965.


sábado, 20 de abril de 2013

LOS PECADOS CAPITALES DEL NUMISMÁTICO O COLECCIONISTA


En mi experiencia he conocido NUMISMÁTICOS y COLECCIONISTAS con distintas formas de ser y pensar, lo cual es normal (sino imagínenlo); los hay desde los bondadosos y pacientes que son capaces de transmitir sus conocimientos y experiencias aceptando siempre su ignorancia acerca de un asunto “X”, hasta los catárticos a quienes con el solo hecho de escuchar una pregunta inofensiva e ingenua son capaces de explotar en cólera incontenida; en el intermedio también me he tropezado con aquellos que son capaces de escuchar y responder, aunque siempre con gesto adusto e incómodo, producido tal vez por preguntas repetitivas y tediosas, tales como: ¿Cuánto vale mi moneda/billete/medalla? Etc.
 

Con tales experiencias y a modo de antecedentes, me he propuesto hacer una comparación irónica y sátira de LOS SIETE PECADOS CAPITALES contra los ánimos que comúnmente suelen estar a la vista, entre quienes gustamos de las monedas, los billetes y demás objetos relacionados a la numismática.

Versa por ahí un dicho que “La verdad no peca, ¡pero incomóda!”

Y así, sin argumentar más, paso a pisar callos ¡¡Ejémm... perdón!! A desglosar el tema.

Según Wikipedia el término “Capital” (Caput, Capitis, "Cabeza", en latín) no se refiere a la magnitud de un “pecado”; sino a que éste, da origen a muchos otros “pecados”, así mismo apunta que no hay una definición precisa para el término “pecado capital”, pues este ha sido adaptado a las circunstancias “morales” de cada época; luego entonces, de forma irónica y sátira (enfatizo), me permito anotar "Los Pecados Capitales” del Numismático y/o Coleccionista, denotaciones o emociones que alguna vez tendremos, sino es que ya les hemos tenido.

SOBERBIA:
Quizás el más común; puede manifestarse; 1.- En aquéllos que tienen los conocimientos extensivos en uno o varios elementos numismáticos, llámense periodos, épocas, series, graduaciones, tipos, aleaciones, variedades, manipulaciones, y un largo etc.  y 2.- En los que no los tienen, pero que creen poseerlos por haberlos escuchado y/o leído o aprendido mecánica y parcialmente en algún tiempo o lugar de su vida; en ambos suelen verse ejemplos de narcicismo, supra-carisma y desde luego falta de humildad para reconocer los errores cometidos, justificándose a sí mismos, con cualquier disculpa pretenciosa por demás tramada, rayando en la singularidad.  

¿Había mencionado que sería incomoda?

PEREZA:
Se manifiesta entre quienes, gustosos por la materia, abandonan la tarea de hacer alguna aportación póstuma buscando siempre un conocimiento fácil; pueden hacerse pasar por ignorantes y/o incultos, no importándoles convertirse en “lame suelas” con el fin de obtener información gratuita una y otra y otra vez; otro caso es cuando inutiliza su participación en debates “calurosos” o simple y llanamente permanece en el anonimato, expectante, a la caza de información útil solo para sus propósitos.

 GULA:
Se da en forma cognoscitiva y material. Es cognoscitiva cuando se busca conocer y saber más en forma desmedida, arruinando el cuerpo y la mente por el interés desordenado de ser “legítima fuente” de información que lleve algún día a complementar la investigación numismática; hay quien busca acaparar la atención para sobrealimentarse de conocimientos y experiencias; es material cuando se empeñan  en la acumulación, volviéndose poseedores de  piezas sin orden ni sentido,  cayendo en el irracional de querer tener "todo lo que se pueda", inclusive, viéndole cara de moneda o billete a cosas que no tienen nada que ver la afición

ENVIDIA:
Junto a la gula, la envidia se da por insaciabilidad; no pocas veces he escuchado a alguien que me haya comentado acerca de una pieza u otra, al grado que por no tenerla dentro de su haber numismático no ha podido dormir o ha estado pensando mucho en la adquisición de ella, y que por tal motivo hará hasta lo imposible para tenerla; o el clásico, “quien fuera ese Ca…nalla para tener esa pieza”;  son capaces de urdir  tretas ventajosas para obtener las piezas deseadas e inclusive traicionar por igual principios y amigos.

IRA:
¿Quien no ha pasado por este sentimiento?
Puede darse al perder una pieza muy valiosa, no obtenerla al precio al que nos hubiese acomodado, o venirse abajo un trato interesante (cambio, compra, venta, etc.). También es posible verlas en aquéllos que están hartos de responder siempre las mismas preguntas, (¿Cuánto será bueno pagar por esta pieza?) suelen explotar y no responder más; también se ve en el novicio que al no encontrar satisfechos sus primeros pasos por la numismática, bota todo y a todos ¡al carajo!.

 

AVARICIA:
Se muestra mayoritariamente en los compradores compulsivos, que por no querer pagar lo justo por una pieza (J según)  quieren guardar dinero para otra más, y aun son capaces de dejar de gastar en lo necesario con tal de abarcar más y más a la hora de comprar y comprar; también puede notársele a aquel que a la hora de compartir los conocimientos y experiencias adquiridas (por las buenas y/o a “palos”) cualesquiera sean estas, sencillamente se niegan. 

LUJURIA:
Relacionada siempre a los placeres de la carne y el sentimiento de poder. Qué se puede decir del placer que siente aquel que es poseedor de una pieza por demás "extraordinaria" ni hablar del poder que les da el poder presumirla entre nosotros los “mortales”; por otro lado, no dudo que haya quien exalte el uso de su “Sex Appeal” con el pretexto de ser dueño de una pieza deseada, codiciada, o rara para los “terrenales”.

Si para la religión los pecados capitales apartan al creyente de las obligaciones espirituales y la eterna salud, para el numismático y/o el coleccionista pueden ser muestras de una madurez humana retardada que progresivamente irá avanzando hacia su cenit.

 

Acá el detalle es, que a pesar de los muchos malos ratos que podamos pasar durante el amplísimo camino que comprende la numismática, la billetistica y sus afines, llegará el día en que seremos unos ancianos venerables de gesto agradable, que gustosos seremos capaces de transmitir un poco de nuestra “sabiduría”, eso si, si nuestra experiencia nos permite comprender aunque sea un poco... la complejidad humana.

¿O tu que piensas?

Las imagenes que inserté en este post, son de un programa de television muy conocido llamado "La ley y el orden",  septima temporada, capitulo cuatro, del año de 1996; el capitulo se llama "Survivor". Trata sobre un delito cometido entre la comunidad numismática, ¿causado por algún pecado capital?
Por supuesto que recomiendo verlo!



 ¡Saludos y hasta la próxima!




http://www.brianrxm.com/comdir/cnsmovtv_laworder_survivor.htm

 

domingo, 17 de marzo de 2013

2a. Parte de la: PERSPECTIVA DE LA CONVENCIÓN NUMISMÁTICA INTERNACIONAL


Continuando con la publicación acerca de la LVI Convención Numismática Internacional he quedado en comentar sobre la subasta de NUMISTORIA, la cual tuvo en su oferta, entre otros: Una pieza de 8 reales de 1812 con campos emparrados, troquelada en plata en condición Fina, algo parecida a la mostrada en la página de internet del acervo numismático del Banco de México; También 2 Reales Ceca de Durango de 1832 letras RM, con una impresionante águila francesa en Anverso; Un billete de Un Peso del Banco de Chihuahua de 1874, con número de serie 3665, y otro más de Cien Pesos del Banco de México, fecha de 1933 con viñeta de “Comercio Marítimo”, serie “F”, de los conocidos como anchos, en muy buena condición.


Entre los expositores ya enlistados anteriormente que concurrieron a la misma, también se encontraba el Sr. Víctor Manuel Ramírez Yarza, quien, aparte de un  buen lote de monedas  la venta,  puso a disposición de los asistentes, su reciente obra titulada “EL PE$O MEXICANO” de la cual, por cierto, tuvo la amabilidad de obsequiar un ejemplar, vía Facebook, por medio de una pregunta abierta al Público.
Separadores de El Pe$o Mexicano

También el Sr. Don Bailey informó sobre su nueva publicación titulada “WHITMAN ENCYCLOPEDIA OF MEXICAN MONEY, Vol. 1” que se presenta a sí misma como una introducción ilustrada a la Numismática Mexicana, desde el dinero pre-colombino, a la era moderna.
Propaganda de la nueva publicación


En uno de los Stands pude ver  los tres volúmenes de “MEDALS OF MEXICO” de Frank W. Groove, y el libro de la Historia Numismática de México de Alberto F. Pradeau en excelentes condiciones ambos a buen precio.

En fin, a todos los enamorados de la numismática y afines, les invito a hacer contacto con la Sociedad Numismática de México A.C, y de ser posible obtener la membresía, para estar informados de sus actividades y adentrarse de una manera más directa y formal en el estudio de las monedas, billetes, proclamas, fichas, Etc.   Esto, para fomentar y contribuir en Pro de la Numismática Mexicana.
La Sociedad Numismatica de México, A. C.
 
Acá les dejo otras fotos del evento espero puedan disfrutarlas, y/o, si fueron, recordarlas.
La exposicion completa
Fotografias y Postales
La señora Sara de Madero y su esposo

Nuevamente y por el momento me despido, quedando pendiente saludarnos y compartir nuestros hallazgos y adquisiciones, en la convención de septiembre.
Dentro de la comunidad numismatica hay estudiosos, coleccionistas, vendedores, Etc.